3/12 - La expansión de la OTAN, el cerco a Rusia y las advertencias del Kremlin

Tras la caída de la Unión Soviética y el desmantelamiento del Pacto de Varsovia, las sociedades del “mundo libre” creyeron asistir al comienzo de un período de distensión, paz y prosperidad, sin embargo el Occidente colectivo –véase eje anglosajón y poder sionista mundial- decidió incumplir su solemne compromiso de impedir la expansión hacia el este de su brazo armado, la OTAN. La pretensión de este flagrante incumplimiento no era otro que fortalecer y perpetuar un mundo unipolar estableciendo dos grandes objetivos: separar Europa de Rusia, evitando así la aparición de un competidor geopolítico, y cercar militarmente a Rusia en la perspectiva de doblegarla, fraccionar su territorio y apropiarse de sus inmensas riquezas. A tal fin, la OTAN adoptó una estrategia realmente ofensiva que inauguró el siglo XXI abandonando acuerdos de control de armamentos y no proliferación nuclear, y concluyó con cinco ampliaciones y la incorporación de trece países a su estructura militar. Visto en perspectiva, el nivel de destrucción generada por sus planes y su evolución cada vez más agresiva, la OTAN hoy representa el mayor factor de desestabilización, un verdadero freno para el avance del multilateralismo y una verdadera amenaza para la paz mundial.